Esta fuerza hace no sólo que los objetos caigan, sino que también es la responsable de que estos, si van a la velocidad necesaria se puedan mantener en órbita (la ISS, la Luna o cualquier otro objeto).
Algo muy importante que tenemos que aprender es que, al contrario de lo que creían los filósofos en la antigüedad, la velocidad con la que cae un objeto o el tiempo que tarda en caer no depende de su masa.
Si no os lo creeis os invito a ver el siguiente vídeo:
